Garry Tan, presidente de Y Combinator, la incubadora de startups más influyente del mundo, ha revelado que gasta hasta 200.000 dólares al año en tokens para usar agentes de inteligencia artificial de forma masiva. La confesión llegó durante una aparición en el podcast The Builders, de Walter Isaacson, donde Tan describió su relación con los agentes de IA como una experiencia que roza la obsesión.

Según sus propias palabras, el agente de IA que utiliza ha leído la totalidad de su correo electrónico, sus notas de terapia de los últimos veinte años y todos los archivos almacenados en su cuenta de Dropbox. El sistema también le ayuda a investigar para el podcast y a prepararse para entrevistas.

Tan reconoció haber sufrido lo que califica de psicosis cibernética, un estado en el que la emoción por trabajar con agentes de IA le impide dormir correctamente. También destacó que Y Combinator ha desplegado un agente interno llamado Stray Light que está reconstruyendo la forma en que opera la incubadora, automatizando procesos de selección de startups y análisis de mercados.

La revelación de Tan ofrece una imagen extrema del uso que algunos directivos tecnológicos están dando a los agentes de IA, herramientas capaces de realizar múltiples tareas sin necesidad de supervisión constante. En el caso de Y Combinator, esta adopción masiva refleja una tendencia más amplia en Silicon Valley, donde el acceso a modelos de lenguaje de última generación se ha convertido en una ventaja competitiva.