Deep Fission ha revelado sus planes de salir a bolsa mediante una oferta pública que podría alcanzar los 157 millones de dólares. Se trata de la segunda vez que la compañía intenta cotizar sus acciones, tras completar anteriormente una fusión inversa con la empresa Surfside que hizo a Deep Fission una compañía reportable, aunque sin verdadero acceso al mercado de capitales.
Los reactores modulares de Deep Fission están diseñados para operar de forma subterránea, lo que según la compañía reduce significativamente los riesgos de seguridad y los costos de construcción en comparación con los reactores nucleares tradicionales. Cada unidad modular puede generar una cantidad limitada de energía, pero la empresa plantea que la modularidad permite escalar la capacidad según la demanda.
La iniciativa despierta interés en mercados latinoamericanos donde la demanda eléctrica crece sin que la infraestructura nuclear haya logrado despegar. Países como Brasil, México e Argentina mantienen programas nucleares con décadas de trayectoria, pero ninguna empresa privada local ha intentado desarrollar reactores modulares a escala comercial. Si Deep Fission logra demostrar la viabilidad de su modelo, podría inspirar nuevas inversiones en la región.
La credibilidad de la oferta genera interrogantes. Los análisis publicados por medios especializados señalan que los inversores minoristas podrían tener dificultades para evaluar correctamente los riesgos técnicos y regulatorios de una empresa nuclear que aún no ha completado la construcción de ningún reactor a escala comercial.
El Chasqui
Comentarios (0)
Sé el primero en comentar.