Se acabo el buffet libre de tokens. El modelo de software tradicional como servicio funciona en linea recta: pagas una cuota mensual y los costes apenas varian tanto si usas una aplicacion diez minutos como cuatro horas. Con la inteligencia artificial agentica la dinamica es completamente distinta.

Cuando un agente de programacion como Claude Code comienza a funcionar dentro de una empresa, puede llegar a utilizar miles o incluso millones de tokens en cuestion de horas. Lo que parecia un ahorro de tiempo se convierte rapidamente en una factura de uso que puede agotar presupuestos anuales enteros en pocas semanas si no existe un control estricto sobre el numero de llamadas y el tipo de tareas que se delegan.

Empresas como Uber y Microsoft han comenzado a detectar que sus gastos en licencias de Claude estan superando con creces las proyecciones iniciales. Varios informes internos filtrados sugieren que ambas firmas han tenido que renegociar sus contratos con Anthropic y establecer limites mensuales mas estrictos para evitar desviaciones presupuestarias que podrian resultar insostenibles a largo plazo.