Rapido, la startup india de transporte que opera una plataforma de mototaxis y rickshaws automáticos, ha anunciado el cierre de una ronda de financiación Serie E por 240 millones de dólares liderada por inversores institucionales de Estados Unidos y el Golfo. La operación valora la empresa en 3.000 millones de dólares, lo que la convierte en una de las startups más valiosas del ecosistema tecnológico indio y en un rival consolidado para Uber, que también opera en el país pero con un enfoque diferente.

La empresa ha construido su ventaja competitiva sobre Uber precisamente en la especialización: mientras Uber se centra en automóviles y taxis, Rapido ha optimizado su plataforma para vehículos de dos y tres ruedas, que representan la mayoría de los desplazamientos urbanos en India por su agilidad en el tráfico y su menor coste. La compañía actualmente opera en más de 80 ciudades del país y afirma haber triplicado su base de usuarios activos en los últimos 18 meses.

La nueva inyección de capital se destinará a tres objetivos principales: expandir la red de conductores registrados, invertir en tecnología de seguridad —incluyendo cascos inteligentes conectados y detección de fatiga del conductor— y evaluar mercados de exportación en el sudeste asiático. Indonesia, Vietnam y Filipinas han sido mencionados como destinos prioritarios dada la similitud de sus patrones de movilidad urbana.

India es el mayor mercado de transporte de dos y tres ruedas del mundo, con más de 10.000 millones de viajes al año en moto y rickshaw. La profesionalización del sector a través de plataformas digitales como Rapido ha generado un debate sobre las condiciones laborales de los conductores, quienes son clasificados como contratistas independientes y no como empleados, lo que les priva de prestaciones sociales.