Colombia ha registrado un crecimiento exponencial en la adopción de vehículos eléctricos que no tiene paralelo en la región, con un incremento del 16.800 por ciento en las solicitudes de importación y registro de unidades eléctricas desde el año 2020, según los últimos datos publicados por el Ministerio de Minas y Energía. La cifra significa que por cada vehículo eléctrico que se registraba hace cinco años, hoy se estarían procesando más de 168 solicitudes nuevas, una proporción que refleja tanto la caída en los precios de las baterías como la expansión de la infraestructura de cargado en el país.

Los incentivos tributarios han sido un factor determinante en esta expansión. La Ley de Finanzas verdes estableció exenciones del arancel de importación y del IVA para vehículos eléctricos, lo que ha reducido significativamente el precio final de compra para los consumidores colombianos. A eso se suma la proliferación de puntos de cargado, que han pasado de unos pocos cientos en 2020 a más de 3.500 estaciones operativas en la actualidad, según la Asociación Colombiana de Movilidad Sostenible.

El fenómeno tiene dimensiones de startup que van más allá de la adopción de vehículos. En Colombia han surgido empresas locales dedicadas a la adaptación de flotas comerciales a electricidad, al desarrollo de aplicaciones de carga inteligente y a la fabricación de componentes para la cadena de suministro de movilidad eléctrica. Algunas de estas empresas ya han capturado la atención de fondos de inversión nacionales e internacionales especializados en tecnologías limpias.

Para América Latina, el caso colombiano representa un indicador positivo sobre la viabilidad de la transición eléctrica en la región, que históricamente ha avanzado más lento que en Europa o Estados Unidos por razones de infraestructura y precio. Sin embargo, los críticos señalan que el crecimiento sigue concentrado en los segmentos de ingresos altos y que el desafío de hacer accesibles los vehículos eléctricos para la mayoría de la población continúa sin resolverse.