Samsung, Hyundai y LG, los tres mayores fabricantes de Corea del Sur, han apostando conjuntamente por Config, una startup que tiene una visión ambiciosa: convertirse en la proveedora de datos estructurados que la industria robótica necesita para entrenar sus sistemas de inteligencia artificial a escala industrial.

La comparación con TSMC no es casual. Así como la fundición taiwanesa se convirtió en un eslabón imprescindible para la industria de semiconductores al ofrecer fabricación de chips sin la que ninguna empresa podía sobrevivir, Config quiere ocupar ese mismo lugar en el ecosistema de datos robóticos.

Los robots industriales actuales dependen enormemente de datos de entrenamiento, pero la obtención de esos datos sigue siendo un cuello de botella. Recopilar información de sensores, etiquetarla y estructurarla para que un modelo de IA pueda aprender de ella requiere cantidades masivas de trabajo humano y pipeline especializadas de procesamiento.

Config ha desarrollado una plataforma que automatiza gran parte de ese proceso, permitiendo a los fabricantes de robots generar datos de entrenamiento a partir de simulaciones y sensores reales con mínima intervención manual. La inversión de los tres grandes fabricantes surcoreanos valida el enfoque y proporciona a Config acceso a datos de algunas de las operaciones manufactureras más grandes del mundo.

La ronda de financiamiento, cuyos detalles exactos no han trascendido públicamente, llega en un momento en que la industria robótica atraviesa una transformación impulsada por los avances en modelos de lenguaje y visión por computadora. Con esta inyección de capital, Config pretende expandirse rápidamente hacia mercados de Estados Unidos, Europa y el sudeste asiático.