La demanda aparentemente insaciable de capacidad de computación para inteligencia artificial ha llevado a los empresarios del sector a mirar hacia las estrellas. El problema es que no existen suficientes cohetes para poner centros de datos en órbita terrestre, y los que hay son prohibitivamente caros.

Cowboy Space, una startup fundada para abordar precisamente este desafío, ha anunciado la recaudación de 275 millones de dólares en una ronda de Serie A. La empresa busca construir y operar centros de datos en el espacio, aprovechando las ventajas de la órbita terrestre para ofrecer capacidad de procesamiento sin las restricciones de tierra en términos de espacio, refrigeración y regulaciones.

La mayoría de los actores en este espacio esperan que el Starship de SpaceX resuelva el problema del transporte. Sin embargo, una vez operacional, el vehículo podría tardar años en estar disponible comercialmente, dado el negocio satelital interno de SpaceX.

Blue Origin y otras compañías de lanzamiento también exploran opciones, pero la realidad es que la capacidad de lanzamiento actual es varios órdenes de magnitud inferior a lo que haría falta para construir una industria de centros de datos orbitales de escala comercial.

‘Sin lanzamiento suficiente, no hay infraestructura espacial que valga’, reconoció un inversor de Cowboy Space. La empresa ha firmado acuerdos de intención con varios proveedores de nube que buscan opciones de redundancia y baja latencia para cargas de trabajo críticas de IA.