Un nuevo tipo de software malicioso ha comenzado a extenderse por equipos con sistemas operativos Windows y macOS con una característica particularmente difícil de detectar: solo activa la minería de criptomonedas cuando el usuario deja de interactuar con el ordenador. El programa monitoriza los movimientos del ratón y las pulsaciones del teclado, y en cuanto detecta inactividad prolongada, pone a trabajar la tarjeta gráfica y el procesador a plena carga.

A diferencia de los virus tradicionales que ralentizan el sistema de forma visible, este malware ha sido diseñado para pasar desapercibido. En el Administrador de Tareas aparece con nombres genéricos como proceso del sistema o servicio de actualización, lo que hace casi imposible que un usuario no técnico lo identifique.

Los analistas de seguridad han identificado un incremento en este tipo de infecciones coincidiendo con la subida del valor de las criptomonedas privadas durante el último trimestre. El software aprovecha la falta de actividad del usuario para activar procesos de minería de alto rendimiento que generan beneficios económicos para los creadores del malware.

El uso constante al máximo nivel de estrés térmico reduce la vida útil de los componentes de gama alta y puede disparar la factura eléctrica. Varios laboratorios de seguridad ya han publicado guías para detectar si un equipo ha sido comprometido, basadas principalmente en monitorizar el consumo energético y la actividad inusual de la tarjeta gráfica.