Redwood Materials, la startup estadounidense de reciclaje de baterías con sede en Nevada, ha anunciado una reestructuración que incluye el despido del 10 por ciento de sus empleados, lo que supone aproximadamente 150 trabajadores de un total de 1.500. La empresa, fundada en 2017 por JB Straubel, antiguo director técnico de Tesla, ha señalado que el recorte responde a un cambio estratégico que prioriza el desarrollo de sistemas de almacenamiento estacionario para la red eléctrica por encima del reciclaje de materiales para la industria automotriz.

La compañía ha informado a través de un comunicado interno que invertirá los próximos dos años en construir sistemas de baterías de gran escala destinados a almacenar energía renovable para empresas de servicios públicos. Este mercado ha crecido de forma significativa en Estados Unidos, impulsado por la expansión de las instalaciones solares y eólicas, que requieren soluciones de almacenamiento para estabilizar la red cuando la generación es baja.

El cambio de enfoque de Redwood Materials refleja las dificultades que enfrenta el sector del reciclaje de baterías para vehículos eléctricos. Aunque la demanda de vehículos eléctricos sigue creciendo, los volúmenes de baterías al final de su vida útil aún no han alcanzado los niveles necesarios para que el reciclaje sea económicamente rentable a escala. Mientras tanto, las minas de níquel y litio siguen siendo más baratas que los materiales recuperados mediante procesos de reciclaje.

El propio JB Straubel reconoció en una entrevista que la empresa subestimó el tiempo que transcurriría hasta que los vehículos eléctricos comenzaran a generar un flujo constante de baterías al final de su vida útil. Redwood Materials ha levantado más de 1.000 millones de dólares en financiación desde su fundación, con inversores como Ford, Volvo y Goldman Sachs, pero la empresa aún no ha alcanzado la rentabilidad.

Para América Latina, el pivote de Redwood Materials hacia el almacenamiento energético podría tener implicaciones positivas. Varios países de la región están invirtiendo fuertemente en energías renovables y necesitan soluciones de almacenamiento para aprovechar la energía solar y eólica de forma constante. Si Redwood Materials logra reducir los costes de sus sistemas de almacenamiento, podría convertirse en un proveedor atractivo para mercados como Chile, que busca convertirse en exportador de hidrógeno verde.