En uno de los giros corporativos más sorprendentes del año, Allbirds ha anunciado su abandono del negocio de calzado para convertirse en un proveedor de infraestructura de inteligencia artificial. La marca neozelandesa, valorada en su momento en 2.800 millones de dólares tras su OPV en 2021, venderá sus activos de calzado por 39 millones de dólares a Third Lane Capital y conseguirá 50 millones adicionales en una ronda de financiamiento liderada por inversores tecnológicos.

La nueva empresa, rebautizada como NewBird AI, entrará en el mercado de GPU como servicio, ofreciendo capacidad de computación en la nube para entrenamiento e inferencia de modelos de inteligencia artificial. El mercado de GPUs está dominado actualmente por AWS, Google Cloud y Microsoft Azure, pero la escasez de chips NVIDIA ha creado oportunidades para actores más pequeños que pueden ofrecer acceso a GPU sin los costos indirectos de los grandes proveedores.

La estrategia de NewBird AI parece enfocarse en diferenciarse a través de sostenibilidad, un legado de su identidad como Allbirds. La compañía ha indicado que utilizará centros de datos alimentados con energía renovable y que su infraestructura será diseñada para maximizar la eficiencia energética, un argumento cada vez más relevante para empresas que buscan reducir la huella de carbono de sus cargas de trabajo de IA.

El pivote refleja las dificultades que han enfrentado muchas empresas de consumo nativo digital. Allbirds nunca logró traducir su éxito inicial y su valoración especulativa en rentabilidad sostenida. Los costos de adquisición de clientes crecían, la competencia con marcas deportivas establecidas se intensificaba, y la pandemia afectó negativamente a las tiendas físicas. El mercado de infraestructura de IA, en contraste, ofrece márgenes más altos y demanda asegurada mientras la revolución de la IA continúe.

Para el ecosistema tecnológico, la transformación de Allbirds es un ejemplo más de cómo la actual fiebre del oro no está en el oro sino en los picos y palas: mientras las empresas de IA compiten por usar GPU, hay dinero real en vender acceso a esas GPU. No está claro si NewBird AI podrá competir con los grandes proveedores, pero su decisión de pivotear subraya que la frontera entre moda y tecnología es más delgada de lo que parecía.