Un grupo de investigadores de seguridad ha documentado una nueva variant del bootkit UEFI conocido como BlackX, capaz de infectar sistemas Windows completamente parcheados evadiendo las protecciones de Secure Boot. El ataque, detallado en un informe publicado por Ars Technica, aprovecha una vulnerabilidad en la configuracion del bootloader de Microsoft que permite ejecutar codigo malicioso antes de que el sistema operativo cargue cualquier medida de seguridad.

El bootkit opera a nivel del firmware UEFI, lo que significa que se ejecuta incluso antes de que el sistema operativo tome control del equipo. Esto lo hace extremadamente dificil de detectar y eliminar, ya que los programas antivirus tradicionales no tienen visibilidad en esa capa profunda del sistema. Una vez instalado, el bootkit puede espiar al usuario, robar contrasenas e incluso instalar ransomware sin que ninguna herramienta de seguridad lo detecte.

Microsoft emitio un comunicado indicando que esta trabajando en una solucion, pero expertos del sector advierten que la complejidad de actualizar el firmware UEFI en millones de dispositivos يجعل هذه العملية بطيئة. Los investigadores recomiendan como medida temporal deshabilitar el Secure Boot solo en casos de extrema necesidad y mantener los sistemas actualizados con los ultimos parches del fabricante.