Las pruebas internas de phishing son una herramienta habitual en los departamentos de seguridad informática de grandes organizaciones, pero la última campaña de los Knicks ha generado un debate sobre dónde está el límite entre un teste efectivo y una manipulación innecesaria. El equipo neoyorquino envió correos electrónicos ofreciendo anillos de campeón de la NBA a empleados que hicieran clic en un enlace, un premio tan deseable que multiplicaba la probabilidad de que alguien cayera en la trampa.

La NFL y la NBA han incrementado significativamente sus inversiones en ciberseguridad tras una serie de incidentes que expusieron datos de aficionados y, en algunos casos, información contractual de jugadores. Los Knicks, como franquicia de la NBA, manejan información sensible que incluye detalles financieros de contratos y datos personales de empleados y jugadores.

La controversia ha obligado a la franquicia a emitir un comunicado reconociendo que la prueba había sido diseñada internamente sin la supervisión habitual del departamento de recursos humanos. Varios empleados dijeron a medios estadounidenses que el correo se había distribuido durante la temporada baja, cuando la atención del personal tiende a estar menos centrada en los asuntos oficiales del equipo.