Una vulnerabilidad de alta gravedad en macOS permite a atacantes ejecutar código malicioso en equipos Mac sin necesidad de conocer la contraseña del usuario. Así lo han comunicado las autoridades holandesas, que han confirmado que el fallo ya está siendo explotado activamente en ataques reales.

La brecha afecta al sistema de uso compartido de pantalla de Apple, una función que muchos usuarios mantienen activada sin ser plenamente conscientes de los riesgos que conlleva. Los atacantes están aprovechando esta vía para acceder de forma remota a los equipos y ejecutar comandos con plenos privilegios.

La práctica más segura, según los expertos, consiste en desactivar por completo el uso compartido de pantalla cuando no sea necesario y encenderlo únicamente durante el tiempo indispensable para la tarea que se esté realizando. Una vez finalizada la sesión, conviene apagar la función de forma inmediata.

Por el momento, no hay indicios de que los exploits estén instalando algo más que mineros de Monero, un tipo de software malicioso que aprovecha los recursos del equipo Mac para realizar operaciones matemáticas que generan criptomonedas sin el conocimiento del propietario.