La empresa de cámaras de vigilancia vial Flock Systems se encuentra en el centro de una polémica después de que investigadores y organizaciones de defensa de la privacidad revelaran que sus dispositivos pueden ser utilizados por agentes de policía para rastrear a sus parejas o exparejas sentimentales. Aunque la empresa ha anunciado modificaciones en sus condiciones de uso, expertos del sector aseguran que los cambios técnicos anunciados son insuficientes.
Flock ha implementado una herramienta de auditoría que suspende automáticamente el acceso de usuarios cuyo patrón de actividad coincida con criterios definidos como anormales, incluyendo consultas repetidas sobre matrículas asociadas a direcciones residenciales específicas. Sin embargo, investigadores de organizaciones especializadas han demostrado que un agente con conocimientos técnicos básicos puede eludir esta protección.
La empresa ha señalado que trabaja en un sistema de bloqueo que impediría a los agentes de policía acceder a las cámaras cuando se detecte un conflicto de interés personal. No obstante, críticos como la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles han señalado que el problema no es técnico sino estructural: las empresas de vigilancia operan sin las salvaguardas necesarias para evitar el uso indebido de sus sistemas por parte de quienes tienen acceso autorizado a ellos.
Flock ha reconocido oficialmente que no puede garantizar que sus cámaras no sean utilizadas para acosar a personas, y ha invitado a reguladores y legisladores a establecer marcos normativos más estrictos para el uso de tecnología de reconocimiento de matrículas en contextos de violencia de género.
El Chasqui
Comentarios (0)
Sé el primero en comentar.