El gobierno de Irán ha lanzado una campaña de ataques cibernéticos coordinados contra infraestructura crítica de Estados Unidos y varios países europeos, en lo que investigadores de Mandiant califican como represalia por las nuevas sanciones económicas impuestas la semana pasada.

Los objetivos identificados incluyen sistemas de control industrial en plantas de tratamiento de agua, redes eléctricas metropolitanas y plataformas de comercio internacional. Hasta el momento no se han reportado interrupciones significativas en servicios esenciales.

El FBI y la NSA han emitido una declaración conjunta confirmando que están investigando los ataques y trabajando con aliados internacionales para identificar a los responsables y neutralizar las herramientas utilizadas.

Esta escalada sigue a la implementación del nuevo paquete de sanciones que busca restringir el programa nuclear iranío y sus capacidades de desarrollo de misiles balísticos.

Expertos en seguridad internacional han expresado preocupación por la creciente normalización de los ataques cibernéticos como instrumento de política exterior, pidiendo diálogo diplomatico para establecer normas de comportamiento en el ciberespacio.