Científicos de la Universidad de Oxford documentaron por primera vez que las aves marinas que cruzan múltiples husos horarios durante sus migraciones presentan desfases circadianos medibles al regresar a sus colonias de cría. El estudio, publicado en Science, utilizó rastreadores de alta precisión para medir los patrones de actividad de más de 200 aves de diferentes especies.

Los resultados muestran que las aves que vuelan hacia el este experimentan un retraso en su reloj interno de varias horas, lo que afecta su capacidad de alimentación y su respuesta a depredadores durante los primeros días tras el retorno. El fenómeno es análogo al jet lag humano y puede durar entre tres y siete días dependiendo de la distancia recorrida.

El hallazgo tiene implicaciones directas para la conservación de colonias de aves marinas en peligro de extinción. Las especies que migran mayores distancias enfrentan mayor estrés al regresar, lo que reduce su éxito reproductivo y su capacidad de enfrentar amenazas ambientales como el cambio climático y la contaminación marina.

En América del Sur, donde anidan importantes poblaciones de fragatas, golondrinas de mar y albatros, el estudio abre nuevas líneas de investigación sobre cómo el cambio horario en las rutas migratorias afecta la viabilidad de las poblaciones locales. Varios equipos de investigadores en Chile, Perú y Argentina ya han expresado interés en replicar el estudio.