El Departamento de Agricultura de Estados Unidos confirmó que la infestación de gusanos barrenadores, también conocidos como cochliomyia hominivorax, se ha extendido a un tercer estado tras detectarse casos en Texas y Florida. En la última semana, cuatro perros domésticos y un gato fueron atendidos en clínicas veterinarias de emergencia con larvas del parásito desarrollándose en heridas cutáneas.

El gusano barrenador es un parásito cuya hembra deposita huevos en cualquier herida abierta, incluyendo mordeduras de pulga, rasguños y cortes quirúrgicos. Las larvas eclosionan y se alimentan del tejido vivo del hospedador, causando destrucción progresiva que puede ser fatal si no se trata a tiempo. A diferencia de las moscas comunes, esta especie no deposita larvas en tejido muerto.

Las autoridades han lanzado un protocolo de emergencia que incluye vigilancia intensificada en fronteras estatales y campañas de difusión entre propietarios de mascotas y productores de ganado. La infestación representa una amenaza particularmente grave para la industria ganadera del sur de Estados Unidos, donde los ranchos abiertos facilitan el contacto entre ganado y zonas contaminadas.

En América Latina, donde el gusano barrenador ha sido endémico en varios países, el avance hacia el norte de la plaga genera preocupación entre los servicios veterinarios de México y Centroamérica. Organizaciones sanitarias de la región han solicitado información a las autoridades estadounidenses para evaluar el riesgo de propagación hacia territorio mexicano.