Un equipo de investigadores de la Universidad Eötvös Loránd de Hungría ha publicado un estudio que demuestra que los perros reconocen agrupaciones de sílabas en el habla continua, un proceso similar al que permite a los humanos identificar palabras sin necesidad de silencios entre ellas. El hallazgo es relevante porque hasta ahora se creía que esta capacidad era exclusiva de nuestra especie.

Para comprobar esta hipótesis, los investigadores grabaron secuencias continuas de sílabas sin pausas que separaran las palabras. Los perros fueron capaces de distinguir patrones que correspondían a agrupaciones coherentes, lo que sugiere que su cerebro está preparado para identificar estructuras lingüísticas sin necesidad de pistas explícitas.

El estudio abre nuevas líneas de investigación sobre cómo los animales domesticados a lo largo de miles de años han desarrollado capacidades cognitivas específicas para comprender a los humanos. Los perros llevan más de 15.000 años de convivencia con nuestra especie, tiempo suficiente para que su cerebro se adapte parcialmente a nuestras señales comunicativas.

Los investigadores señalan que estos resultados podrían tener aplicaciones prácticas en el adiestramiento canino y en la forma en que los humanos nos dirigimos a nuestras mascotas. Comprender cómo procesan el lenguaje puede ayudar a diseñar comandos más efectivos y a fortalecer la comunicación entre personas y perros.