Astrónomos del Instituto Kavli de Astrofísica de Partículas han anunciado el descubrimiento de una población de objetos estelares cuya naturaleza desafía las clasificaciones astronométricas existentes. Estos cuerpos, bautizados como estrellas de agujero negro, se forman cuando una estrella convencional pierde gran parte de su masa exterior pero conserva suficiente material para sostener la fusión nuclear, envuelta en una estructura que los modelos previos no habían anticipado.

Las observaciones que llevaron al descubrimiento fueron realizadas con el telescopio espacial James Webb durante un relevamiento de dos años enfocado en el centro de la Vía Láctea. Los investigadores detectaron anomalías en el comportamiento luminoso de varias docenas de estrellas que no encajaban en ninguna categoría conocida.

El hallazgo tiene implicaciones profundas para los modelos de evolución galáctica. Si las estrellas de agujero negro son más comunes de lo que se pensaba, podrían explicar una fracción significativa de la materia oscura que los astrónomos llevan décadas intentando ubicar en el universo.