Al menos cuatro satélites militares rusos cambiaron sus órbitas durante la última semana para coincidir con la trayectoria del satélite de radar ICEYE-X36, un dispositivo de vigilancia de la empresa finlandesa-estadounidense que proporciona imágenes a las fuerzas ukrainas. La similitud de las maniobras generó preocupación sobre las intenciones de Rusia.

Los expertos indican que estas maniobras de cambio de plano orbital consumen cantidades significativas de combustible. La información fue publicada por la empresa de análisis espacial Comspaced, que señaló que las distancias transversales entre los satélites rusos y el ICEYE-X36 oscilan entre 500 metros y 22 kilómetros.

“Esta capacidad no es común para satélites que conducen misiones típicas”, según indicó un análisis experto. Los operadores de satélites rusos se encuentran ahora en posición de acercarse al dispositivo ICEYE con “ajustes menores” en la eccentricidad orbital y las alturas medias.

ICEYE es una empresa especializada en radares de apertura sintética que permite obtener imágenes de alta resolución independientemente de las condiciones climáticas o la hora del día. La compañía fornece datos a entidades gubernamentales y militares de varios países, incluyendo fuerzas ukrainas que dependen de esta información para vigilancia.