Dos articulos publicados esta semana en la revista Nature describen sistemas de inteligencia artificial disenados para ayudar a los cientificos a desarrollar y probar hipotesis en el campo de la salud. Los resultados sugieren que la IA ya es capaz de identificar usos alternativos para medicamentos existentes.

Uno de los sistemas, desarrollado por Google y denominado Co-Scientist, fue probado en tareas de reorientacion de farmacos. En pruebas controladas, el sistema propuso correctamente nuevas aplicaciones para compuestos conocidos, un proceso que tradicionalmente puede tardar anos.

El segundo sistema, presentado por un equipo independiente, se enfoco en la misma tarea con resultados similares. Ambos grupos encontraron que sus modelos de IA lograron identificar patrones biologicos que los cientificos humanos habian pasado por alto.

Aunque ambos sistemas presentan limitaciones, los resultados representan un avance significativo en la aplicacion de la inteligencia artificial a la investigacion farmaceutica. La reorientacion de farmacos existentes puede reducir dramaticamente el tiempo y costo de desarrollo de nuevos tratamientos.

Los investigadores senalaron que sus sistemas no reemplazan el juicio cientifico, sino que actuan como asistentes que aceleran el proceso de generacion de hipotesis. La supervision humana sigue siendo esencial para validar los hallazgos computacionalmente.

Para America Latina, estos avances son particularmente relevantes dado que la region depende fuertemente de farmacos genericos importados. La capacidad de identificar nuevas aplicaciones para medicamentos conocidos podria reducir la dependencia de nuevos desarrollos costosos.