El instrumento Espectroscópico de Energía Oscura (DESI), instalado en el telescopio Mayall de Arizona, completó el mapa tridimensional más detallado del universo observable, revelando evidencia de que la energía oscura no es una fuerza constante como se creía anteriormente, sino que su intensidad ha variado a lo largo de la historia cósmica.

El mapa, que cartografía la distribución de millones de galaxias a lo largo de más de 11.000 millones de años de historia del universo, permite a los científicos medir con precisión sin precedentes cómo ha evolucionado la expansión del cosmos. Los datos preliminares indican que la ecuación de estado de la energía oscura, denotada como w, podría ser diferente de -1, el valor que correspondería a la constante cosmológica de Einstein.

Si se confirma, este hallazgo tendría implicaciones profundas para la física teórica. La constante cosmológica, introducida por Einstein en sus ecuaciones de la relatividad general, ha sido durante décadas el modelo estándar para explicar la aceleración de la expansión del universo. Una energía oscura que evoluciona requeriría nuevas físicas más allá del modelo estándar de la cosmología.

Los investigadores de DESI advierten que aún se necesitan más datos para confirmar la señal con el nivel de certeza estadística requerido en física fundamental. El siguiente paso será ampliar el mapa para incluir más galaxias y reducir las incertidumbres en las mediciones. Los resultados completos del estudio serán publicados en una revista científica revisada por pares en los próximos meses.