Los demócratass lograron el control total del Congreso estadounidense en las elecciones del 3 de noviembre, lo que podría fren­ar drásticamente la expansión de los grandes centros de datos que impulsan la inteligencia artificial. Organizaciones environnementales y comunidades locales llevaban meses exigiendo regulaciones más estrictas sobre el consumo de agua y energía de estas instalaciones.

Los sondeos preelectorales indicaban que la preocupación por el impacto ambiental de los centros de datos se había convertido en un tema relevante para los votantes, especialmente en estados como Texas, Virginia y California. Candidatos demócratass que se opusieron públicamente a nuevos proyectos lograron victorias significativas en sus distritos.

La industria tecnológica ha comenzado a prepararse para un entorno regulatorio mucho más exigente. Varios proyectos anunciados recientemente han sido pospuestos indefinidamente mientras las empresas evalúan el nuevo panorama político. Las principales afectadas son las constructoras de infraestructura digital como Equinix, Digital Realty y las divisiones de centros de datos de Microsoft y Google.

Para América Latina, el frenado de la expansión de centros de datos en Estados Unidos podría traducirse en un mayor interés por ubicar infraestructura tecnológica en la región. Países como Brasil, México y Colombia cuentan con condiciones climáticas favorables y costes energéticos competitivos que podrían resultar atractivos para empresas que busquen alternativas a la expansión en territorio estadounidense.