Las casas de apuestas políticas se han convertido en una preocupación creciente para los funcionarios electorales de Estados Unidos, que intentan prepararse para un escenario sin precedentes: la posibilidad de que los resultados de los mercados de predicción generen confusión sobre el resultado de las elecciones antes de que los conteos oficiales estén completos.

En el condado de Delaware, Ohio, la junta electoral modificó los juramentos que firman todos los empleados involucrados en el proceso electoral para incluir una declaración adicional. Todos los empleados, desde el personal permanente hasta los temporales que procesan boletas el día de la elección, deben ahora firmar una declaración jurada afirmando que no han apuesta-do ni intentarán apuesta-r sobre ningún resultado electoral.

Actualmente hay unas 2.500 personas que trabajan en la oficina electoral del condado y que deben firmar esta declaración. La medida forma parte de un esfuerzo más amplio por parte de las asociaciones de funcionarios electorales para adaptarse a la presencia de los mercados de predicción en el ecosistema informativo.

‘Los mercados de predicción electoral y sus planes de depredar las elecciones representan una amenaza directa para socavar la confianza en los resultados electorales’, declaró un funcionario electoral. Kalshi, uno de los principales mercados de predicción legales en Estados Unidos, condenó cualquier amenaza contra funcionarios electorales pero defendió la legitimidad de los mercados de predicción como herramienta informativa.