La Casa Blanca ha anunciado la imposición de un arancel del 100 por ciento sobre drones que superen los 25 kilogramos de peso o que incluyan estaciones de acoplamiento o capacidades de imagen térmica. La medida afecta directamente a los principales fabricantes del mercado, con especial impacto en los productos de DJI, el fabricante chino que domina el segmento de drones profesionales en Estados Unidos.
Para drones de menos de 25 kilogramos, el arancel se establece en un 25 por ciento sobre el precio de los equipos nuevos y existentes que ya hubieran sido aprobados por la Comisión Federal de Comunicaciones. Fuentes cercanas a la decisión han señalado que la administración busca incentivar la producción nacional de drones y reducir la dependencia de fabricantes extranjeros para equipamiento de seguridad.
Los analistas del sector han advertidc que el coste de estos aranceles será transferido a los operadores en forma de precios más altos. Organizaciones que utilizan drones para agricultura de precisión, inspección de infraestructuras y vigilancia de emergencias han señalado que la medida amenazaría operaciones que ya operan con márgenes muy ajustados.
La decisión se enmarca en la escalada de restricciones comerciales entre Estados Unidos y China en el sector tecnológico. El arancel sobre drones se une a limitaciones previas en el uso de equipos de telecomunicaciones chinos y en las restricciones a la exportación de chips de inteligencia artificial.
El Chasqui
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