AT&T ha presentado una demanda contra el Estado de California para intentar bloquear los requisitos estatales que obligan a la compañía a mantener disponible la red de telefonía fija para todos los clientes potenciales de su zona de cobertura. La empresa argumenta que esas obligaciones son obsoletas en una era en la que la mayoría de los consumidores han migrado a servicios móviles o de internet, y que mantener la infraestructura de cobre le genera costos insostenibles.

La compañía también ha llevado el caso ante la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC), pidiendo al regulador federal que invalide los requisitos californianos por considerar que interfieren con la política de comunicaciones a nivel nacional. California, por su parte, ha defendido su derecho a establecer estándares más exigentes para la protección de los consumidores, especialmente en áreas rurales donde la conectividad móvil puede ser limitada.

El litigio refleja un debate más amplio sobre la transición de las redes de cobre a tecnologías más modernas y sobre quién debe cargar con el costo de garantizar el acceso universal a servicios de telecomunicaciones. Los defensores del consumidor advierten que sin requisitos mínimos de servicio, millones de personas podrían quedarse sin acceso a comunicaciones básicas, especialmente en zonas donde no hay alternativas inalámbricas viables.