Muneeb y Sohaib Akhter, dos hermanos gemelos de 34 años, están accusados de haber eliminado 96 bases de datos que contenían información del gobierno de Estados Unidos en los minutos posteriores a su despido de una empresa tecnológica. El caso se ha convertido en un ejemplo extremo de por qué las credenciales de acceso deben revocarse antes de formalizar la desvinculación de cualquier empleado con privilegios de sistema.

Los hermanos ya tenían antecedentes judiciales. En 2015 pledaron culpable en Virginia a un esquema de fraude electrónico y furent condenados por acceder a sistemas informáticos de forma ilícita. Tras cumplir sus sentencias, lograron reincorporarse al sector tecnológico y fueron contratados por una firma de Washington D. C. que vendía software y servicios a 45 clientes federales.

Según la versión del gobierno, los gemelos no pudieron resistir la tentación de tomar represalias después de perder sus empleos. En cuestión de minutos, utilizaron sus credenciales aún activas para borrar bases de datos críticas. El incidente subraya la importancia de contar con protocolos de offboarding que incluyan la revocación inmediata de accesos, especialmente en entornos donde los trabajadores manejan información sensible.