Los ciudadanos de Maryland deberán enfrentar un aumento significativo en sus facturas de electricidad para costear la ampliación de la red de transmisión eléctrica, una inversión estimada en 2.000 millones de dólares destinada principalmente a satisfacer la demanda energética de los centros de datos de inteligencia artificial ubicados fuera del estado.
El gobierno estatal ha presentado una queja formal ante los reguladores federales de energía, argumentando que los residentes de Maryland están siendo forzados a pagar por infraestructura que beneficia exclusivamente a grandes empresas tecnológicas que operan sus centros de datos en otros estados.
La cuestión refleja un conflicto creciente entre las comunidades locales y la industria de la inteligencia artificial. Los centros de datos que alimentan los modelos de lenguaje y los sistemas de IA requieren cantidades masivas de electricidad, y las empresas tecnológicas prefieren construirlos en zonas donde la energía es más barata y la regulación más laxa.
Sin embargo, las líneas de transmisión necesarias para llevar esa electricidad desde las plantas generadoras hasta los centros de datos atraviesan comunidades que no reciben beneficios directos de esa actividad económica. Los residentes de Maryland ahora enfrentan la perspectiva de facturas eléctricas más altas para financiar mejoras de red que sirven principalmente a empresas de IA que operan en otros estados del país.
Los reguladores federales tendrán que decidir si permiten que los costos de la ampliación de la red sean distribuidos entre todos los consumidores de una región, o si las empresas tecnológicas que se benefician de esa infraestructura deberían asumir una parte mayor de la inversión.
El Chasqui
Comentarios (0)
Sé el primero en comentar.