La Comisión Europea ha emitido una resolución histórica exigiendo a Google que deje de dar trato preferente a sus propios servicios de inteligencia artificial en el sistema operativo Android. La orden llega tras una investigación de tres años sobre las prácticas comerciales de la empresa estadounidense.

Según la decisión, Google deberá permitir que aplicaciones de terceros, incluyendo ChatGPT de OpenAI, Gemini de Google y otros asistentes, se integren profundamente con el sistema operativo de la misma forma que lo hace el Asistente de Google. Esto incluye acceso a la pantalla de inicio, notificaciones y comandos de voz sin necesidad de pasar por los conductos oficiales de Google.

Bruselas argumenta que Google ha utilizado su posición dominante en sistemas operativos móviles para favorecer injustamente sus propios servicios de inteligencia artificial. La multa potencial podría alcanzar el 10% de los ingresos globales de la compañía,estimados en más de 300.000 millones de dólares.

Google ha anunciado que apelará la decisión, sosteniendo que sus integrations son necesarias para garantizar la seguridad y privacidad de los usuarios. La empresa advierte que forzar una apertura total podría fragmentar Android y reduzir la calidad de las actualizaciones de seguridad que reciben los usuarios.