La Unión Europea ha ratificado una ley que obligará a todos los fabricantes de teléfonos inteligentes que operen en el mercado europeo a diseñar dispositivos con baterías reemplazables por el usuario para 2027. La normativa, confirmada por el Parlamento Europeo tras meses de negociación con la industria, representa un cambio radical para fabricantes como Apple y Samsung, cuyos smartphones actuales utilizan baterías selladas que solo técnicos especializados pueden reemplazar.

El objetivo declarado de la ley es reducir los residuos electrónicos, que alcanzaron niveles récord en Europa el año pasado. Las baterías son el componente que más frecuentemente causa la obsolescencia de los teléfonos, ya que su capacidad se degrada con el tiempo y reemplazarlas fuera del servicio técnico oficial es complicado o imposible. La norma también exige que los fabricantes ofrezcan repuestos originales durante varios años después de la venta de cada modelo, lo que añade una obligación adicional de mantenimiento.

El efecto sobre los mercados de América Latina es una preocupación que comenzó a mencionarse en la industria. Aunque la ley aplica solo al mercado europeo, se espera que los fabricantes globalicen sus diseños para evitar la costosa implicación de mantener líneas de producción separadas. Esto significaría que consumidores en México, Chile y Colombia también terminarían beneficiándose de dispositivos con baterías reemplazables, algo que la normativa indirectamente extiende más allá de las fronteras europeas.

Para los consumidores latinoamericanos, el cambio podría ser significativo. La falta de baterías reemplazables ha sido uno de los principales Criticones a los teléfonos modernos, particularmente en mercados donde el acceso a servicios técnicos autorizados es limitado o costoso. Los defensores del consumidor de la región han señalado que la decisión europea valida una demanda que llevan años planteando, y algunos han comenzado a pedir a los reguladores locales que consideren medidas similares.