Más de setenta organizaciones de derechos civiles, privacidad y tecnología en Estados Unidos, entre ellas la ACLU, EPIC y el Centro para la Democracia Tecnológica, firmaron una carta abierta dirigida a Meta pidiendo a la empresa que abandone sus planes de incorporar tecnología de reconocimiento facial a sus gafas inteligentes Ray-Ban Meta. Las organizaciones warn que la función podría facilitar la vigilancia no consentida y agravar riesgos para comunidades already vulnerables.

La misiva, enviada directamente al director ejecutivo de Meta, Mark Zuckerberg, detalla cómo las gafas con reconocimiento facial activo permitirían a cualquier persona identificar anónimamente a otras en espacios públicos, desde restaurantes hasta manifestaciones ciudadanas. Las organizaciones señalan que immigrantes, personas queer, activists y periodistas serían los más expuestos a abusos, incluyendo acoso, detención arbitraria y seguimiento sistemático.

Meta respondió que la función de reconocimiento facial no está activada de forma predeterminada y que cualquier implementación futura requeriría el consentimiento explícito del usuario. La empresa agregó que trabaja con expertos en privacidad para evaluar los beneficios y riesgos de la tecnología antes de expandirla. Sin embargo, los críticos arguuyen que la mera existencia de la capacidad técnica en el dispositivo representa un riesgo, independientemente de cómo se configure el software.

El debate se produce mientras las gafas Ray-Ban Meta siguen ganando tracción en el mercado de wearables. Las características actuales incluyen transmisiones en directo a redes sociales, asistente de voz y cámara de 12 megapíxeles. Varios estados de Estados Unidos ya han restringido el uso de dispositivos de grabación portátiles en contextos específicos, y el Congreso evalúa legislación federal sobre reconocimiento facial por parte de entidades privadas.

Lee la historia completa en Wired.