Macronix, el proveedor que suministra los chips de memoria ROM para los cartridges de Nintendo, dejará de fabricar estos componentes tras una caída del 39 por ciento en su producción durante el último año. La decisión amenaza con encarecer significativamente los juegos físicos de Switch, cuyas ventas digitales aún no alcanzan para compensar la dependencia de los soportes físicos.
La producción de chips ROM representa actualmente apenas el 5 por ciento del negocio de Macronix, lo que hace que mantener la línea de fabricación resulte económicamente inviable. Nintendo se encuentra ahora ante el desafío de asegurar un nuevo proveedor o reformular completamente su estrategia de distribución física para su próxima consola.
Según documentos internos filtrados, los ejecutivos de Nintendo han mantenido conversaciones con al menos tres fabricantes alternativos en Asia, aunque ninguno cuenta actualmente con la capacidad de producción necesaria para satisfacer la demanda global. La situación también plantea interrogantes sobre el futuro de los cartridges como formato físico.
Análisis del sector señalan que los precios de los juegos físicos de Switch podrían aumentar entre un 15 y un 30 por ciento durante 2027. La situación refleja además los problemas más amplios de la cadena de suministro tecnológica global, donde la demanda de memorias especializadas se ha desplomado por el cambio hacia la distribución digital.
El Chasqui
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