El primer vuelo del mayor avión eléctrico del mundo duró casi media hora y costó únicamente cinco dólares en electricidad. Este hito de la aviación llega en un momento en que los precios del combustible de aviación siguen siendo volátiles y las presiones para reducir las emisiones del sector son cada vez más intensas.
Los aviones totalmente eléctricos pueden ofrecer vuelos más silenciosos y limpios, sin las emisiones asociadas a la quema de combustible. También podrían resultar más rentables de forma predecible que las aeronaves convencionales, cuyos costos operativos fluctúan al compás del precio del queroseno.
Sin embargo, el éxito inicial del demostrador X1 no significa que Heart Aerospace esté planeando comercializar un avión totalmente eléctrico. La empresa sueca, ahora relocate a Los Ángeles, está desarrollando el avión comercial híbrido-eléctrico ES-30, que combinará motores eléctricos con turbohélices convencionales.
Heart Aerospace sostiene que el ES-30 podría reducir los costos operativos de las aerolineas en más de un cuarenta por ciento. Si el avión de producción logra cumplir esa promesa, podría representar un punto de inflexión para la aviación regional.
El Chasqui
Comentarios (0)
Sé el primero en comentar.