Czinger ha presentado en sociedad el 21C Spyder, la versión descapotable de su hypercar híbrido que incorpora un sistema de frenos desarrollado exclusivamente mediante fabricación aditiva. La empresa ha utilizado la optimización topológica para diseñar unas pinzas que presentan un aspecto orgánico muy distinto al de los sistemas de freno convencionales, con estructuras internas huecas que reducen el peso sin sacrificar rigidez.
El sistema de frenos, que Czinger ha denominado BrakeNode, integra sensores de temperatura y presión que proporcionan datos en tiempo real al sistema de gestión de estabilidad del vehículo. La empresa ha señalado que el diseño permite una disipación del calor más eficiente que las pinzas de freno tradicionales, lo que se traduce en un rendimiento más consistente durante uso deportivo intenso.
La fabricación aditiva, también conocida como impresión 3D metálica, permite a Czinger producir piezas con geometrías que serían imposibles de fabricar con los métodos convencionales de mecanizado. Cada pinza se construye depositando capas de aleación de titanio mediante un haz de electrones, un proceso que la empresa lleva a cabo en sus propias instalaciones.
Czinger ha informado de que el BrakeNode es más fácil de mantener que un sistema de frenos convencional, ya que los módulos individuales pueden reemplazarse sin necesidad de sustituir la pinza completa. El nuevo Spyder compartirá grupo trenmotriz con el modelo cupé, combinando un motor V8 de combustión con dos motores eléctricos que entregan una potencia combinada superior a los 1.200 caballos.
El Chasqui
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