A miles de kilometros sobre la superficie terrestre, una nueva generacion de naves roboticas diseñadas para mantener satelites operativos mas alla de su vida util esta a punto de asumir su primera mision.

Esta semana, una nave de Northrop Grumman conocida como Mission Extension Vehicle se separo de un satelite de comunicaciones de la empresa australiana Optus, al que habia mantenido en orbita durante varios anos extras. El vehiculo habia proporcionado propulsion adicional y control de orientacion al aparato envejecido.

Cuatro nuevas naves de Northrop fueron lanzadas en julio a bordo de un cohete Falcon 9 de SpaceX. Una de ellas es el Mission Robotic Vehicle, una plataforma mucho mas avanzada capaz de realizar intervenciones fisicas sobre satelites en orbita, incluyendo la instalacion de pods de propulsion.

Los cuatro vehiculos se dirigen actualmente hacia objetivos a mas de treinta y cinco mil kilometros de altitud. En dos mil veintisiete, el MRV intentara acoplar un pod de propulsion al satelite Optus D2, lo que representaria la primera reparacion robotica orbital de este tipo.

Los satelites de comunicaciones y observacion terrestre tienen una vida util limitada por su combustible de orientacion. Cuando se agotan, los aparatos fallan y deben ser reemplazados. La robotica espacial promete transformar esa logistica al permitir intervenciones de mantenimiento sin necesidad de lanzar reemplazos completas.