Motorola presentó sus Razr 2026, una nueva generación de teléfonos plegables que priorizan el diseño visual sobre la innovación técnica. Los dispositivos incluyen paneles de madera, pantallas externas con aplicaciones mini y un modo reloj de escritorio, todo envuelto en un cuerpo colorido y compacto que sigue siendo uno de los más atractivos del mercado de los plegables.

Los Razr 2026 no cambian mucho en diseño respecto a las versiones del año pasado, pero eso está bien: seguían siendo de los teléfonos más llamativos del mercado. Hay paneles de madera genuina, opciones en colores vivos y una pantalla exterior que Motorola ha convertido en una plataforma de mini aplicaciones útiles.

Estos teléfonos son ante todo una declaración de estilo. Son divertidos y coloridos, con aplicaciones de reloj para la pantalla exterior, mini aplicaciones para la pantalla exterior y una peculiaridad que solo los plegables pueden ofrecer: pueden doblarse por la mitad para ocupar la mitad de espacio.

Sin embargo, incluso años después de la era plegable, estos teléfonos siguen sin ser una opción sencilla para los compradores de smartphones, y algunas personas ni siquiera deberían considerar hacerse con uno. El precio de estos dispositivos, que puede superar los 1.000 dólares en su configuración más alta, sigue siendo difícil de justificar cuando la propuesta de valor principal es estética.

El análisis destaca que Motorola ha logrado crear un objeto de deseo genuino, algo que no siempre se consigue en una categoría de producto donde las especificaciones técnicas suelen ser el único argumento de venta. Los Razr 2026 son teléfonos que la gente quiere tener antes de saber qué pueden hacer.