Valve ha lanzado una nueva versión del Steam Controller en 2026, un periférico que intenta combinar la versatilidad de los controles táctiles del Steam Deck con la ergonomía de un mando tradicional en un formato compacto de 11 por 16 por 6 centímetros. El dispositivo puede usar prácticamente cualquier método de entrada del Steam Deck excepto la pantalla táctil, y se puede configurar para funcionar como ratón, teclado o mando convencional según las necesidades del juego.

Sin embargo, la revisión del producto por parte de Wired señala que sin el contexto de la Steam Machine, el ecosistema de PCs de Valve que lleva años en desarrollo, el mando no puede mostrar todo su potencial. La mayoría de los jugadores que quieran usarlo en un PC normal tendrán que hacer malabares con configuraciones personalizadas, y la experiencia no siempre es tan fluida como la que ofrece el Steam Deck de fábrica. El mando brilla cuando se usa con juegos diseñados específicamente para él, pero en títulos que solo reconocen entrada de teclado y ratón, la configuración puede resultar compleja.

El precio del Steam Controller lo posiciona en un nicho especializado: es más caro que un mando de PlayStation o Xbox, pero ofrece más flexibilidad para jugadores que quieren usar el mismo dispositivo en múltiples tipos de juego. Para la comunidad de jugadores de PC que valoran la personalización por encima de todo, puede ser una buena opción. Para el jugador casual que busca algo que funcione sin complicaciones, las alternativas tradicionales siguen siendo más prácticas.