Honda sufrió una pérdida de 9.000 millones de dólares en su negocio de vehículos eléctricos el último año fiscal, su primera pérdida anual en más de siete décadas. La empresa respondió reorientando su estrategia hacia los híbridos en Estados Unidos, donde la demanda de vehículos eléctricos ha crecido por debajo de las expectativas.

La compañía señaló que reasignará recursos de desarrollo y producción hacia modelos híbridos para acelerar su llegada al mercado. Honda planea lanzar 15 modelos con una nueva generación de tecnología híbrida para 2030, con la mayoría destinados al mercado norteamericano.

El contexto de este giro es compartido por varias automotrices: las políticas gubernamentales que apoyaban la transición a vehículos eléctricos no generaron la demanda esperada. Honda no es la primera en ajustar expectativas, y analistas del sector anticipan que los híbridos serán el puente tecnológico dominante en Estados Unidos durante la próxima década.