Apple ha transmitido a sus socios de la cadena de suministro una advertencia que ha puesto en alerta a todo el sector tecnológico: la escasez de chips DRAM que ya afecta a la industria está a punto de empeorar. Los problemas de suministro que comenzaron con los cierres de fábricas en Asia durante la pandemia se han convertido en una tensión estructural que no muestra señales de relajación.

Según fuentes cercanas a la empresa, Apple habría comenzado a gestionar de forma más conservadora las asignaciones de memoria para sus próximos equipos Mac. El Mac mini de 256 gigabytes, que generó críticas por ofrecer una cantidad de almacenamiento que muchos profesionales consideran insuficiente, podría no ser un caso aislado sino el principio de una tendencia más amplia.

La situación recuerda a lo ocurrido con el Mac Studio y el Mac Pro, que tardaron meses en entregar. Los analistas del sector advierten que los tiempos de espera para equipos Apple con configuraciones personalizadas podrían extenderse significativamente durante el segundo semestre del año.

Para los usuarios profesionales que dependen de aplicaciones exigentes como la edición de vídeo en alta resolución o el uso de modelos de inteligencia artificial locales, la combinación de memoria limitada y precios al alza podría convertir la compra de un nuevo Mac en una decisión mucho más compleja de lo habitual.