Varios modelos de ordenador de escritorio de Apple están desapareciendo de las estanterías digitales. El Mac mini con chip M4 — incluyendo la versión base a 599 dólares — y el Mac Studio en sus configuraciones más populares se han vuelto difíciles de localizar tanto en la Apple Store en línea como en distribuidores autorizados como Best Buy y Amazon. En algunos casos, los tiempos de entrega superan las ocho semanas.

El reportaje de Ars Technica señala que las causas más probables son una combinación de factores. Por el lado de la oferta, Apple habría enfrentado retrasos en la obtención de componentes específicos de la nueva generación de chips, particularmente los módulos de memoria unificada que acompañan al M4. Por el lado de la demanda, el interés por parte de desarrolladores de inteligencia artificial ha disparado la demanda de máquinas de escritorio con alta capacidad de procesamiento local.

Esta escasez contrasta con la estrategia habitual de Apple de mantener inventario amplio para sus productos de escritorio. Fuentes del sector cercanas a la cadena de suministro han señalado que la situación podría prolongarse hasta el tercer trimestre del año, cuando se espera que Intel y AMD lancen sus propias alternativas de procesamiento para escritorio.

Para los desarrolladores y empresas en América Latina que habían planificado actualizar sus equipos de trabajo este año, la situación plantea un dilema. Las alternativas con sistema operativo Windows o Linux ofrecen especificaciones comparables a precios competitivos, pero la integración con el ecosistema Apple — particularmente para quienes trabajan en desarrollo de aplicaciones para iOS — sigue siendo un factor determinante. Varios estudios de desarrollo en Buenos Aires, Ciudad de México y San Pablo han reportado dificultades para adquirir equipos de la gama Mac Studio para equipar a sus equipos.