Las limitaciones en la oferta de chips de memoria de alto rendimiento podrían obligar a Apple a postponer el lanzamiento de las próximas generaciones de Mac Studio y MacBook Pro, según informes de medios especializados. La empresa ya ha sufrido retrasos anteriores relacionados con la cadena de suministro de memoria.

Apple diseña sus propios procesadores de la serie M para sus equipos de escritorio y portátiles, pero depende de proveedores externos para los módulos de memoria DRAM que acompañan a esos chips. Los proveedores principales —Samsung, SK Hynix y Micron— han indicado a clientes que la capacidad disponible para 2026 está prácticamente agotada.

La demanda de chips de memoria ha superado la oferta debido al crecimiento explosivo de las cargas de trabajo de inteligencia artificial, que requieren grandes cantidades de DRAM para funcionar. Los centros de datos han acaparado una parte significativa de la producción, lo que ha dejado a los fabricantes de ordenadores personales en una posición delicada.

Según los informes, Apple está evaluando alternativas que incluyen modificar el diseño de sus próximos equipos para utilizar memorias de un perfil diferente o aceptar un lanzamiento limitado con cantidades reducidas. Ninguna de las dos opciones es ideal para una empresa que ha hecho de la planificación de producto una de sus principales ventajas competitivas.