El sueño del vuelo comercial supersónico enfrenta un nuevo obstáculo. El director ejecutivo de United Airlines, principal cliente del proyecto Overture de Boom Supersonic, manifestó públicamente sus dudas sobre la capacidad de la compañía para cumplir con el calendario prometido para 2029, señalando desviación de recursos hacia proyectos más rentables relacionados con infraestructura de IA.
Boom Supersonic ha destinado una porción significativa de su capacidad de ingeniería y producción a fabricar componentes para centros de datos de inteligencia artificial, un sector con demanda explosiva y márgenes superiores al de la industria aérea. La decisión refleja una tendencia más amplia en la industria aeroespacial hacia la prioridad del mercado de infraestructura digital.
El proyecto Overture había generado expectativas renovadas para la aviación supersónica tras décadas sin avances significativos. Con un precio estimado de 200 millones de dólares por unidad y billetes proyectados en torno a los 10.000 dólares por trayecto transatlántico, el servicio prometía recuperar la velocidad del Concorde con economics actualizados.
Para América Latina, donde ninguna ruta comercial justificaría actualmente un servicio supersónico, el retraso del proyecto tiene efectos indirectos. Boeing y Airbus han redirigido inversiones desde proyectos de alta velocidad hacia el desarrollo de motores más eficientes para vuelos de largo radio, lo que influye en las decisiones de renovación de flota de las aerolineas regionales.
El Chasqui
Comentarios (0)
Sé el primero en comentar.