Anthropic ha dado el paso definitivo hacia Wall Street. La empresa de inteligencia artificial creada por exempleados de OpenAI presentó su declaración S-1 ante la Securities and Exchange Commission, el formulario requerido para cualquier empresa que desee cotizar en bolsa en Estados Unidos.

El documento, esperado con ansiedad por analistas e inversores desde hace meses, ofrece la primera radiografía completa de las finanzas de la compañía. Hasta ahora, Anthropic había mantenido sus números en secreto, revelando únicamente que sus ingresos superaban los mil millones de dólares anuales sin ofrecer más detalles.

Según los datos filtrados a medios especializados, la empresa habría reportado pérdidas operativas significativas durante el último año fiscal, una situación común en startups de IA que destinan la mayor parte de sus ingresos a compute y desarrollo de modelos. Sin embargo, sus ingresos recurrentes de clientes empresariales habrían mostrado un crecimiento exponencial, lo que sugiere que el modelo de negocio basado en suscripciones corporativas está ganando tracción.

El respaldo financiero de Anthropic incluye inversiones de Amazon por hasta cuatro mil millones de dólares y de Google por dos mil millones, lo que ha permitido a la compañía escalar sus modelos de lenguaje sin la presión inmediata de rentabilidad que enfrentan competidores más pequeños.

La salida a bolsa se produce en un momento complejo para el sector de la inteligencia artificial. El mercado busca señales sobre si la IA generativa puede traducirse en beneficios sostenibles, y los analistas advierten que la valoración final dependerá de la capacidad de Anthropic para demostrar que puede competir con OpenAI y Google.