Apple esta evaluando una decision que podria cambiar fundamentalmente la forma en que fabrica sus chips mas avanzados. Segun fuentes cercanas al asunto, la empresa ha entablado conversaciones con Intel y Samsung para explorar la posibilidad de que estos fabricantes produzcan sus procesadores en fabricas ubicadas en territorio estadounidense. El movimiento busca reducir la dependencia de TSMC, el fabricante taiwanes que actualmente produce la mayoria de los chips de Apple.

La empresa de Cupertino ha dependido casi exclusivamente de TSMC desde hace anos, lo que le ha proporcionado ventajas de costo y tecnologia, pero tambien una concentracion de riesgo geopolitico significativo. Cualquier interrupcion en la cadena de suministro taiwanesa tendria consecuencias graves para la produccion de iPhone, iPad y Mac.

Esta estrategia se enmarca en un contexto mas amplio de empujar la manufacture de semiconductores hacia democracias allies. La Ley de Ciencia y CHIPS de 2022 incentivo inversiones en fabricas de chips en territorio estadounidense, y Apple podria beneficiarse de estos incentivos mientras diversifica su base de suministro.