Amazon Web Services (AWS) volvió a registrar un trimestre de crecimiento significativo en su negocio de nube durante el primer trimestre de 2026, pero la compañía advierte que la capacidad de infraestructura disponible no logra mantenerse al ritmo de la demanda generada por las cargas de trabajo de inteligencia artificial de sus clientes corporativos.

El gasto de capital de Amazon se ha disparado en los últimos dos años a medida que la empresa acelera la construcción de nuevos centros de datos en múltiples regiones. La compañía ha comprometido inversiones por decenas de miles de millones de dólares para ampliar su red de instalaciones, particularmente las orientadas a clústeres de GPU destinados a inferencia y entrenamiento de modelos de ia.

Las restricciones de capacidad han obligado a AWS a priorizar clientes y proyectos, aceptando en algunos casos pedidos con largos tiempos de espera. Este escenario difiere del de años anteriores, cuando la competencia por capacidad de nube era menos intensa y los clientes podían escalar recursos de forma casi inmediata.

El crecimiento de AWS es relevante para Latinoamérica porque múltiples empresas de la región operan sus cargas de trabajo sobre la infraestructura de Amazon. Cualquier cuello de botella en la disponibilidad de capacidad de ia retrasa proyectos de transformación digital en mercados donde la adopción de servicios en la nube aún está en expansión.