Tim Cook ha anunciado este martes que dejará el cargo de director ejecutivo de Apple el próximo mes de junio, cerrando un capítulo de quince años al frente de la empresa que comenzó cuando asumió el liderazgo en 2011 tras la muerte de Steve Jobs. En un comunicado dirigido a los empleados, Cook describió su decisión como “el momento adecuado” después de haber completado la transición más ambiciosa de la historia de la compañía: la diversificación desde el iPhone hacia servicios, wearables y computación espacial.

El consejo de administración ha confirmado que John Ternus será el nuevo director ejecutivo. Ternus lleva más de dos décadas en Apple, donde ha dirigido el desarrollo de los procesadores de la serie M y A que han definido el rendimiento de los dispositivos de la empresa. Previamente lideró el equipo de ingeniería de hardware, supervisando el diseño del MacBook Air, el iPad Pro y el Vision Pro, el casco de realidad mixta que Apple lanzó como su primera gran apuesta pos-iPhone.

Bajo el liderazgo de Cook, Apple pasó de ser una empresa centrada en el smartphone a convertirse en la primera compañía de un billón de dólares en alcanzar el título de la más valiosa del mundo por capitalizaciónburstil. Durante su mandato, los ingresos anuales pasaron de 108.000 millones a más de 390.000 millones de dólares, impulsados sobre todo por laApp Store, Apple Music y la expansión a nuevos mercados geográficos como la India y el sudeste asiático.

El reto más inmediato para Ternus será posicionar a Apple en la carrera por la inteligencia artificial, un terreno donde la empresa ha sido percibida como rezagada frente a Microsoft, Google y Meta. Durante la última conferencia de desarrolladores, Cook avanzó que Apple Intelligence incorporaría capacidades de IA generativa en el iPhone, pero los analistas señalan que la empresa necesita alianzas estratégicas más profundas para cierre la brecha con sus competidores.

Para América Latina, el cambio en la dirección de Apple tiene implicaciones directas. Ternus ha sido un defensor de la fabricación descentralizada y de la diversificación de la cadena de suministro fuera de China, un movimiento que podría beneficiar a países como México, donde Apple ha aumentado su producción de AirPods y componentes para el mercado estadounidensede cara a las próximas fiestas.