Apple ha logrado evitar una segunda prohibición de importación para sus relojes inteligentes renovada, después de que un tribunal de comercio de Estados Unidos fallara a su favor en un litigio de propiedad intelectual que la empresa venía librando desde hace más de tres años. La decisión permite a Apple seguir trayendo al país sus modelos más recientes de Apple Watch, que habían sido diseñados específicamente para sortear las restricciones de una anterior orden de prohibición.

El caso tiene origen en una disputa sobre tecnología de sensores biométricos. Una empresa tecnológica alegó que Apple había infringido sus patentes al utilizar un sistema de medición de frecuencia cardíaca en los relojes Apple. La primera prohibición fue emitida por la Comisión de Comercio Internacional de Estados Unidos (ITC) en 2023, lo que obligó a Apple a rediseñar por completo los sensores del Apple Watch Series 9.

La nueva orden de prohibición se basaba en una interpretación diferente de las mismas patentes, argumentando que el nuevo diseño tampoco cumplía con los términos de la licencia. Apple respondió con una demanda preventiva en un tribunal federal, pidiendo la anulación de la orden y argumentando que la interpretación de las patentes era excesivamente amplia y contraria al espíritu del sistema de propiedad intelectual estadounidense.

El fallo a favor de Apple representa una victoria significativa para la empresa, que había invertido cientos de millones de dólares en el rediseño de sus relojes inteligentes para cumplir con la primera prohibición. El mercado de dispositivos vestibles representa una fuente de ingresos creciente para Apple, y una segunda prohibición habría comprometido su capacidad de competir en ese segmento con competidores como Samsung y Google.

Para el consumidor latinoamericano, el fallo tiene implicaciones indirectas. Estados Unidos es el principal mercado para los dispositivos Apple, y cualquier interrupción en el suministro global afecta la disponibilidad de los equipos en otros mercados. Aunque los relojes Apple no se fabrican en Estados Unidos, las decisiones de la ITC tienen efecto sobre los flujos de importación hacia todo el continente, lo que hace que los litigios comerciales estadounidenses tengan un impacto real en los precios y la disponibilidad local.