Un jurado federal en Manhattan declaró culpable a Live Nation-Ticketmaster de mantener un monopolio ilegal sobre el mercado de venta de entradas para eventos en vivo en Estados Unidos. La sentencia, reportada por The Verge, representa la mayor victoria legal contra el poder corporativo de la industria del entretenimiento desde las acciones antimonopolio contra Microsoft a finales de los años noventa.

Los fiscales demostraron que Live Nation cometió tres infracciones graves: monopolizó el mercado de venta de entradas para espectáculos en vivo, ejerce dominio ilegal sobre el mercado de recintos musicales, e incurrió en prácticas de venta atada al obligar a los promotores a utilizar sus servicios de venuera cambio del acceso a sus teatros y estadios.

El veredicto tiene implicaciones profundas para la industria musical y teatral. Los abogados del Departamento de Justicia han señalado que solicitarán la desconversión forzada de la empresa, lo que podría significar la venta o escisión de Ticketmaster como subsidiaria independiente de Live Nation. Los consumidores podrían beneficiarse de precios más competitivos y mayor innovación en la venta de entradas.

Live Nation indicó que apelará la sentencia, argumentando que el modelo de negocio de la empresa siempre ha buscado ofrecer mejores experiencias tanto para artistas como para el público. El proceso de apelación podría extenderse durante años, pero mientras tanto la empresa enfrenta presiones de inversores y artistas que cuestionan el poder desmesurado de la fusión entre distribución de contenidos y venta de entradas.