Las voces de los pilotos del último segundos de un accidente fatal de avión de carga fueron recreadas por usuarios de internet utilizando software e inteligencia artificial. La difusión de este contenido plantea cuestiones legales y éticas sobre el uso de la IA para reconstruir audios protegidos por la ley.

La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) prohíbe la divulgación de grabaciones de voz de las cabinas de mando como parte de las investigaciones de accidentes. Sin embargo, los documentos de investigación contienen transcripciones detalladas de las conversaciones de los pilotos, que pueden usarse para entrenar modelos de voz sintética.

Las autoridades estadounidenss están tratando de detener a los usuarios que están reinterpretando estos datos para crear representaciones de las voces de los pilotos fallecdos. El problema highlighted por este caso subraya el vacío regulatorio existente en torno al uso de la IA para reconstruir identidades de personas muertas.

El desarrollo también plantea cuestiones sobre el derecho a la privacidad postuma y el uso de datos personales para crear contenido sintético. Los familiares de los pilotos han expresado preocupación por el uso de las voces de sus seres queridos sin su consentimiento, incluso cuando esas voces se derivan de documentos públicos.