Una investigación del MIT Technology Review revela cómo productoras en China están transformando la industria del drama corto mediante el uso agresivo de herramientas de inteligencia artificial. Estas series de uno a tres minutos por episodio, populares en plataformas como Douyin y Kuaishou, se producen ahora en masa utilizando modelos de generación de video, voz sintética y guionado automatizado.

El modelo de producción tradicional de un episodio de drama corto requiere un equipo de entre 10 y 20 personas y varios días de trabajo. Con las nuevas herramientas de IA, productoras pequeñas pueden generar hasta 100 episodios diarios con una fracción del equipo humano, reduciendo drásticamente los costos y los tiempos de entrega.

El fenómeno tiene implicaciones profundas para la industria del entretenimiento global. Si bien la calidad artística de los contenidos generados por IA es aún inferior a la producción profesional convencional, la capacidad de producir volumen masivo a bajo costo está creando una nueva forma de contenido que compite por el tiempo de atención del espectador de manera diferente a como lo hacen las producciones tradicionales.